Jorge Fernández: Artífice del pensamiento comunicacional latinoamericano
Sinopsis
El libro Jorge Fernández: artífice del pensamiento comunicacional latinoamericano, coordinado por el destacado investigador brasileño José Marques de Melo, fue publicado en su primera edición en Quito, Ecuador, en abril de 2012 por la editorial Intiyan (Ediciones CIESPAL). Esta obra se concibió como una antología conmemorativa para celebrar el centenario del nacimiento de Jorge Fernández, célebre escritor, diplomático y periodista ecuatoriano que pasó a la historia como el fundador y primer director general del CIESPAL entre 1959 y 1969.
A través de prefacios e introducciones a cargo de figuras académicas como Fernando Checa Montúfar (CIESPAL), Margarida Krohling Kunsch (CONFIBERCOM) y Ana Silvia Lopes Davi Médola (SOCICOM), el texto rescata el rol pionero de Fernández en la estructuración de las ciencias de la comunicación en la región. Marques de Melo equipara el impacto de Fernández en la comunicación con el de Raúl Prebisch en la economía de la CEPAL, destacando cómo bajo su liderazgo Quito se convirtió en la capital del pensamiento comunicacional de la región. La antología compila los textos esenciales de Fernández divididos en tres grandes ejes intelectuales: el pensamiento sociopolítico, el pensamiento periodístico y el pensamiento mediático.
En la sección sociopolítica se revisa su aguda visión editorial sobre la endémica inestabilidad gubernamental ecuatoriana, el legado de la Revolución Liberal y la defensa irrestricta de la democracia y la soberanía frente a los totalitarismos del siglo XX. La parte periodística se nutre en gran medida de su clásico libro Tránsito a la libertad (1956), donde narra de forma sociológica el progreso de los talleres gráficos, la llegada del ferrocarril y la famosa anécdota de pánico colectivo de 1949, cuando el público asustado por la transmisión de la obra La guerra de los mundos en Radio Quito terminó por incendiar el edificio del diario El Comercio. Finalmente, la sección mediática recoge sus rigurosas ponencias escritas en los años 60 para la UNESCO y el CIESPAL, donde analiza la falta de recursos informativos en los países periféricos, traza estadísticas regionales de alfabetización y defiende que la formación universitaria debe estructurar políticas públicas capaces de transformar al periodista en un verdadero agente de cambio social e interdependencia cultural en América Latina.
